Tetas grandes naturales con areolas enormes, delicia para los sentidos

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Soy de la opinión de que este tipo de tetas grandes naturales son imposibles de reproducir en ningún quirófano, sencillamente porque la naturaleza ha estado evolucionando y trabajando durante centenares de millones de años y nosotros, los humanos, no podemos pretender equipararla en unos pocos centenares de años.

La aureola del pecho es la zona oscura que rodea al pezón. Normalmente las tetas de las chicas corrientes suelen ser más pequeñas que las aureolas de nuestra protagonista y esto es un extra para los sentidos, algo que nos lleva a otra dimensión de la realidad.

Así que todo a lo grande, no sólo las tetas enormes en sí, sino también las aureolas alrededor de los pezones, ¿Qué más se puede pedir?

Con su sensual gorra de marinero, ella comienza jugando con un vibrador sobre su alfombra de suave terciopelo blanco.

Cuando esta chica se masturba a 4 patas, ver colgar esas obras maestras de la naturaleza, nos hace comprender que el cielo está en la tierra y que no es necesario morir para alcanzarlo.

El efecto llamada de sus tetas grandes naturales

En el instante 6:16 aparece el chico y ella le practica una buena felación, seguida de impresionante cubana (masaje de la polla con las tetas), para pasar a un coito lento, con la chica tumbada y donde ella tiene que cogerse las tetas porque al ser tan grandes, sus movimientos le resultarían incómodos.

En el instante 13:40 cambian de postura: ella le cabalga dándole la espalda. Los movimientos de vaivén de los pechos son descomunales. A continuación ella se pone a 4 patas. En el instante 15:34 hay un primer plano de una de las tetas: ¡cuánta belleza en movimiento! Él coge el seno y lo aprieta fuerte. Nótese que cuando él la coge por los hombros es para conseguir una penetración más profunda. Al final todo termina con una buena mamada donde el realizador nos regala unos magníficos primeros planos de estas tetas grandes naturales dignas de figurar en este museo de las tetas de infarto.

Y es que…

Las tetas grandes naturales alargan el placer

Y es que hacer el amor contemplando y tocando a placer unos pechos tan exuberantes es alcanzar, de verdad, un nivel superior del éxtasis ya que permiten prolongar el placer. Realmente si ahí arriba no hay nada o poco que coger, el placer cuando se origina en la entrepierna del hombre, le impulsa a apretar “algo” para atenuarlo y que sea más llevadero, algo parecido a cuando un dolor intenso nos obliga a apretar las mandíbulas y es práctica habitual poner una madera o un trapo entre los dientes para poderlo soportar.

Esa función de freno o de atenuante del placer la cumplen a la perfección las tetas grandes naturales, aunque eso sólo funciona cuando el hombre interrumpe brevemente el coito para dedicarse a apretarlas.

Más registros de las tetas grandes

Pero no solo sirven como freno y recreo, también pueden servir como acelerador: por ejemplo si se introduce la verga entre ellas bien apretaditas (con algún lubricante) y el hombre realiza movimientos repetidos de penetración (cubana). Si, además, la chica, habilidosamente, saca su lengua y le da puntaditas en el prepucio cuando este sube, será difícil que este pueda contener mucho tiempo la eyaculación.

Y por supuesto, no hay que olvidar la importante función de las tetas grandes de servir de fuerte excitación durante los preliminares, donde su sola contemplación provocan fuertes erecciones y tocarlas y apretarlas a diferentes alturas de la anatomía dan ganas de ir a más.

Precisamente éste es otro gran atractivo de las tetas grandes naturales: el hecho de que puedan ser tocadas con diferentes aperturas de la mano y ésta encuentre dureza distinta según cómo y dónde toque.

Y, finalmente, este tipo de pechos enormes también son una invitación descarada para volvera los orígenes, cuando nuestra madre nos amamantaba: así comer, lamer y chupar los pechos durante el coito, eso es algo que, por momentos, nos hace sentir dioses en este mundo terrenal.